Ecología y mandamientos de Dios


Eduardo Galeano es uno de esos hombres latinoamericanos que no necesitan presentación. Desde que publicó su libro "Las venas abiertas de América Latina", su persona y palabra no dejan indiferente a nadie. Si alguno no tiene referencias sobre este autor uruguayo, entre a Internet y póngase al día sobre sus libros y ensayos.

Hago referencia a Galeano porque acabo de leer un artículo suyo titulado “Somos todos culpables de la ruina del planeta”, donde hace referencia a un tema “teológico” muy actual…la ecología. “En sus mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el Monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, por ejemplo: “Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”. Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado. Y merecía castigo.

Según las crónicas de la Conquista, los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso para no cansar la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia”…

Los crímenes que hoy cometemos contra la Madre Naturaleza pasan factura…Sin duda que no entendimos el primer mandamiento que aparece en la Biblia: “Crezcan, multiplíquense y dominen la tierra”. El “dominio” se ha convertido en explotación, el verdor en desierto, las entrañas de la tierra en oro y plata para enriquecer a una élite. El que prostituye la tierra, tarde o temprano termina prostituido y su única salida será el suicidio colectivo.

Solo nos queda una respuesta: o seguimos siendo hijos de esa Madre-Tierra que ofrece de su seno todo lo que necesitamos, o matamos el presente y futuro de esta civilización.

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