Cuando la escuela no sirve para encontrar buenos trabajos

Pamela, una joven mexicana de 20 años, dejó la escuela en el último año de preparatoria hace algunos meses. Había faltado demasiadas veces por razones familiares, y la escuela le exigía cursar ocho meses más antes de recibir la certificación.
Al final, decidió no quedarse, por razones de tiempo y de dinero. Ahora trabaja en un restaurante y acaba de aprobar un examen que le acredita sus estudios de media superior. Dice que desde que dejó la preparatoria (la última fase de la educación secundaria en México), cambió su perspectiva sobre el estudio. “Va cambiando tu idea y luchas más por estudiar, por salir adelante,” afirma Pamela. “Porque más adelante tu familia no te va a seguir manteniendo toda la vida.”

De cada 100 estudiantes que entran a la escuela primaria en México, solamente 46 completarán la escuela media superior – equivalente al bachillerato en España. La tasa de graduación a este nivel en México es de 47%, un porcentaje menor al promedio latinoamericano de 52%, y mucho menor al promedio de 84% de los países de la OCDE (los más desarrollados del mundo), según un nuevo estudio del Banco Mundial .

Otro punto a destacar: en 20 años, la deserción escolar casi ha desaparecido de la escuela primaria en México, ha bajado 66% en el nivel secundario, pero ha bajado solamente 30% a nivel de la preparatoria.

Menos productividad
Si el país ha hecho grandes avances en la cobertura de la educación básica (más del 95%), todavía muchos jóvenes dejan la escuela durante la preparatoria. Se observa lo mismo en el resto de América Latina – las tasas más altas de deserción escolar ocurren en la escuela media superior. En promedio, uno de cada tres jóvenes latinoamericanos ni siquiera llega a este nivel.

Esto es preocupante, dicen los expertos, ya que la edad oficial para ir a la preparatoria – de 15 a 18 años – es una época esencial en el desarrollo de un individuo.

“Tener muchos adolescentes fuera de la escuela tiene consecuencias importantes. Dejar la escuela temprano limita las habilidades que las nuevas generaciones están llevando a la fuerza laboral, lo cual afecta los niveles actuales de productividad”, explica Raja Bentaouet Kattan del Banco Mundial, una de los autoras del estudio.

Las consecuencias de no terminar la preparatoria son académicas, pero también financieras: si uno no finaliza este nivel, no puede acceder a la educación superior, lo cual afecta el sueldo.

Se estima que un mexicano con educación superior gana 3.5 veces más que quienes solo completaron la escuela secundaria. Además, varía el tipo de empleo: el sector formal de la economía mexicana emplea a 37% de los mexicanos que no terminaron la preparatoria y a 50% de los que sí la terminaron.
Adicionalmente, los datos sugieren también que hay un riesgo mayor de caer en adicciones más adelante en la vida si un joven deja la escuela entre los 15 y 18 años.

Falta de interés
“En estados con un PIB per cápita más bajo y mayor informalidad, las tasas de deserción eran más altas,” afirma Bentaouet Kattan, “lo que sugiere que si el mercado laboral no ofrece oportunidades de empleos con beneficios y otros elementos deseables, hay menos incentivos para (que las familias) continúen invirtiendo en educación y terminar la escuela media superior.”

De las razones para dejar la escuela en América Latina, la primera es la falta de interés de los jóvenes. Según una encuesta hecha en 8 países, mencionada en el estudio del Banco Mundial, 32.2% dijeron haber dejado la escuela a nivel media superior por falta de interés y porque pensaron que el aprendizaje no era útil o de calidad.

La segunda razón es la situación económica – casi 23% respondieron que fue su razón de dejar la escuela. Y la tercera razón más mencionada en la encuesta eran obligaciones en la casa, embarazo o cuidado de niños. Y 14.5% respondieron que dejaron la escuela por obligaciones laborales.

En México específicamente, casi 43% dijeron haber dejado la escuela por razones educativas, según la encuesta nacional de la juventud de 2010. Casi 36% dijeron que era por razones económicas, y 8% dijeron que era por razones personales, como el matrimonio o un embarazo.

Un factor central en México es la falta de satisfacción con la educación dada a nivel media superior. En 2012, 42% de los jóvenes en media superior dijeron pensar que la educación no era útil para encontrar un trabajo.
¿Qué hacer?
“Las recomendaciones generales basadas en el análisis, serían seguir enfocándose en la educación media superior en México, considerando el reto y lo que significa”, dice Bentaouet Kattan. Como hay factores muy variados ligados a la deserción escolar, agrega que hay que tomar medidas adaptadas a cada caso, pues el problema no es igual en los estados pobres que en los estados con más ingresos, por ejemplo.

Según Bentaouet Kattan, las experiencias internacionales sugieren que lo mejor es poner en práctica una mezcla de estrategias, como enfocarse en los jóvenes en riesgo con una atención especial individualizada; implementar diferentes estrategias curriculares, como exponer los jóvenes a la educación superior para darles un incentivo; y dar orientación vocacional, entre otras cosas.

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