USA se disculpa con Guatemala sobre experimentos secretos de enfermedades sexuales.

En un comunicado conjunto con la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, Clinton calificó de "antiético" el estudio estadounidense de inoculación de enfermedades de transmisión sexual que se desarrolló en Guatemala durante el Gobierno de Juan José Arévalo Bermejo (1945-1951).
"Lamentamos profundamente que esto haya sucedido y ofrecemos nuestras disculpas a todas las personas que resultaron afectadas por esas abominables prácticas de investigación" , señala el comunicado.
En los experimentos, liderados por el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos en la administración de Harry S. Truman (1945-1953), se estudiaba el desarrollo de las enfermedades en periodos prolongados de tiempo, sin ofrecer tratamiento alguno a los infectados.
Las prácticas han salido a la luz gracias a un estudio de la investigadora de la Universidad de Wellesley Susan Reverby, que afirma que infectaron a 696 personas, muchas de ellas pacientes internados en instituciones para enfermos mentales.
Clinton y Sebelius se mostraron "indignadas de que tal investigación reprochable haya ocurrido bajo el pretexto de la salud pública" y aseguraron que "no representa los valores de Estados Unidos" ni su "compromiso con la dignidad humana y el gran respeto hacia el pueblo de Guatemala".
"El estudio es un triste recordatorio de que las garantías adecuadas para la investigación en seres humanos no existían hace medio siglo", afirma el comunicado.
En la actualidad, añade, Estados Unidos "es inquebrantable en su compromiso de garantizar que todos los estudios médicos en seres humanos cumplan con las rigurosas normas legales y éticas" del país e internacionales.
"Bajo el espíritu de este compromiso con la ética investigativa, estamos iniciando una minuciosa investigación con respecto a los detalles de este caso de 1946", anunciaron las secretarias.
Además, indicaron que convocarán "a un cuerpo de especialistas internacionales" para que evalúe "los métodos más eficaces" para asegurar que los experimentos científicos en personas en todo el mundo sigan "rigurosas normas éticas".
La encargada de conformar esa comisión de expertos será la Comisión Presidencial para el Estudio de Asuntos de Bioética.
"A medida que avanzamos para comprender mejor este atroz suceso, reiteramos la importancia de nuestra relación con Guatemala y nuestro respeto por el pueblo guatemalteco, así como nuestro compromiso con las normas éticas más exigentes en la investigación médica", concluye el comunicado.
De acuerdo con el estudio de Reverby, los experimentos trataban de determinar si la penicilina podía prevenir, y no sólo curar, una infección de sífilis.
Los sujetos fueron infectados mediante visitas de prostitutas que tenían la enfermedad e inoculación directa, y a muchos de ellos se les alentó a que contagiaran a otras personas, según la investigadora, que no pudo determinar si los pacientes fueron curados o tratados más adelante.

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