Isabel Allende Una escritora chilena que pasará a la historia


Isabel Allende Llona es una de las más grandes escritoras latinoamericanas de la actualidad (en volumen de ventas). Ha vendido más de 51 millones de copias y sus libros han sido traducidos a 27 idiomas.

Nació en Lima mientras su padre se desempeñaba como embajador de Chile en el Perú. Sus padres se separaron en 1945 y su madre retornó a Chile con ella y sus dos hermanos, donde vivió hasta 1953.

Entre 1953 y 1958, su familia residió mucho sucesivamente en Bolivia y Beirut (Líbano). En Bolivia frecuentó una escuela estadounidense y en Beirut estudió inglés en un colegio normal privado. En 1958 retornó a Chile y se reencontró con Miguel Frías, con quien contrajo matrimonio en 1962.

Desde 1959 hasta 1965 trabajó en la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en Santiago de Chile. En 1963 nació su hija Paula. Los años siguientes pasó largas temporadas en Europa, residiendo especialmente en Bruselas y Suiza. De retorno a Chile en 1966 nació su hijo Nicolás.

A partir de 1967 tomó parte en la redacción de la revista Paula, al tiempo que publicó una gran cantidad de artículos acerca de diversos temas. Posteriormente realizó varias colaboraciones para la revista infantil Mampato y publicó dos cuentos para niños (La abuela Panchita y Lauchas y lauchones) y una colección de artículos titulada Civilice a su troglodita. Además trabajó en dos canales de televisión chilenos.

En 1973 estrenó su obra de teatro El embajador. Ese mismo año se produjo el golpe de Estado encabezado por el general Augusto Pinochet, en el que falleció Salvador Allende (tío de Isabel). En 1975 se autoexilió con su familia en Venezuela. En los 13 años que permaneció allí trabajó en el diario El Nacional de Caracas y en una escuela secundaria, hasta 1982, y publicó su primera obra teatral, La casa de los siete espejos (1975).

En 1981, su abuelo tenía 99 años y, estando él mismo a las puertas de la muerte, Isabel comenzó a escribirle una carta que se convirtió en un manuscrito: La casa de los espíritus (1982), su primera novela y su obra más conocida. Esta suscitó un gran interés y más tarde fue adaptada al cine (por Bille August) y al teatro.

En 1984 publicó De amor y de sombra, la que rápidamente se convirtió en otro gran éxito y que también fue llevada al cine. Los viajes constantes que emprendió promocionando sus libros hicieron que su matrimonio con Frías llegara a término. Divorciada de su marido, se casó con Willie Gordon el 7 de julio de 1988 en San Francisco.

En 1988 concurrió a votar en el plebiscito que hizo dimitir a Pinochet. En 1990, con el retorno de la democracia en Chile, fue distinguida con la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral por el presidente Patricio Aylwin.

En 1992 muere Paula, su hija de 28 años, a causa de una porfiria que la dejó en coma en una clínica de Madrid. La dolorosa experiencia la impulsa a escribir Paula, libro autobiográfico epistolar, en el que relata cómo fue su niñez y juventud hasta llegar a la época del exilio.

En el plano literario confiesa que, cuando comienza a escribir, ella genera un lugar, una época, y los personajes y la historia se van dando por sí solos, es decir, no tiene un plan inicial con todas las acciones. Varios de sus libros han nacido de cartas o reflexiones personales. La casa de los espíritus y Paula son ejemplos de esto. Compuso Paula como un homenaje a su hija y, aunque muchos estudiosos catalogan la obra en el género autobiográfico, ella misma indica que es más como una “memoria”, porque no es una biografía propiamente dicha, sino una colección de recuerdos más cercana a la ficción que a la realidad, aunque esta última la inspiró.

El humor es parte integral de sus escritos, ya sean periodísticos o literarios. Confiesa que se acostumbró a escribir de esta manera cuando era periodista y que ahora, gracias a eso, puede ver la historia “detrás” de cada asunto, una visión alternativa.

La ciudad de las bestias es su intento de llegar al público lector joven. Decidió escribirlo después de dos libros con bastante investigación histórica. Este nuevo libro le daría un descanso y en él podría plasmar su imaginación de una manera más libre, ya que la ficción histórica siempre requiere mucho cuidado para atenerse a los hechos sucedidos.

Si bien sus éxitos en ventas son arrolladores, hay críticos y escritores que han sido implacables con ella, considerándola escritora de subliteratura o meramente literatura comercial o, en el mejor de los casos, como una copia menor de Gabriel García Márquez. El estadounidense Harold Bloom sentenció que “Isabel Allende es una muy mala escritora y solo refleja un período determinado”. La mexicana Elena Poniatowska la colocó en el mismo saco con Ángeles Mastretta y Laura Esquivel y dijo que las tres “entran en la literatura como fenómenos comerciales y hacen literatura femenina”.

Actualmente reside en San Rafael (California). Ha sido distinguida en la Academia de Artes y Letras de Estados Unidos y su lema es: “Dejen volar su imaginación y escriban lo necesario”.

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